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                        LAS ERAS GEOLOGICAS DE LA TIERRA

 EL  ORIGEN DE LA HUMANIDAD Y PROCESO DE HOMINIZACION - HOMINIDOS

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jueves, 21 de marzo de 2013

El hombre de Viscachani

EL  HOMBRE  DE VISCACHANI


Fue en la época cuaternaria cuando procedentes del norte el hombre llegó a los Andes, conviviendo con varias especies de animales como el tigre de dientes de Sable, el Mamut, el caballo, la Paleollama y otras que  además de enfentarlos unos con otros, acabaron extinguiéndose, como fue  el caso de las especies mencionadas, debido a la corriente migratoria de los cazadores, y huyendo de las rigurosas condiciones climáticas de la última glaciación, una gran población invadió los Andes. En esta etapa ulterior estos pueblos cazadores conocieron la fauna post-glaciar y desarrollaron una cultura incipiente relacionada con la arquitectura  y la pintura rupestre.
  Todos presentan característica de filiación asiática, lo que demuestra su paso por el estrecho de Bering, lo que refuerza las teorías sobre el origen  asiático del hombre americano.
A este período precerámico y preagrícola corresponde la industria lítica de Viscachani, que se adjudican una antigüedad de varios milenios.
   Culturas antiguas como la de Viscachani u otras más  quedaban muy cerca a las fuentes de agua ya que  en sus proximidades se encontraban los lagos Poopó, Uru-uru y Titicaca y ya el inexistente lago llamado Tauca que cubría el territorio que ahora ocupan los Salares de Uyuni y Coipasa, con una extensión de 43.000 kilómetros cuadrados, ya que los niveles de agua eran mucho más altos y su extensión era mayor a la que actualmente conocemos, porque fue a partir del año 8.500 antes de nuestra era  cuando empiezan a decrecer las lluvias produciéndose una gran sequía hacia el año 5000 a.c,
Según el Informe de Ostrom hacia el año 10.000 antes de nuestra era el Nivel del Algo Estaba 5 mts. Más Alto que el nivel actual, de manera que su extensión era mayor a la que conocemos. En el Sur existía un Gran Lago, llamado TAUCA, el cual cubría el territorio que ahora ocupan los salares de Uyuni y Coipasa y los lagos Poopo y Uru-Uru con una extensión de 43.000 kilómetros cuadrados.

A partir del año 8.500 antes de nuestra era empiezan a decrecer las lluvias produciéndose Una Gran Sequía hacia el año 5.00 a.C. Es entonces que el LAGO TAUCA se seca y el LAGO TITICACA disminuye su volumen y extensión, quedando el lago menor o WIÑAYMARCA sin agua
       En conclusión vemos que el hombre de Viscachani y su corriente migratoria procedente del norte que invaden los Andes se dedicaban a la pesca, agricultura, cerámica y ganadería ya que vivían en cuevas para protegerse de no ser devorados por los grandes animales antes citados. También se dice que el segundo mileno a.c., aparecen las primeras aldeas, a este momento se denomina formativo y es la etapa de dos culturas importantes, una que es Altiplanica como la: Wankarani y otra que es Lacustre como la Chiripa.
   Los hallazgos en Viscachani  sacaron a la luz piezas muy similares a las hojas de laurel que les sirvieron a estos pobladores  para la caza,  utilizandose estas adheridas a lanzas arrojadizas.
Se llega a entender que en las primeras llegadas del hombre al altiplano su supervivencia fue consiguiendo sus propios alimentos mediante la caza, y con los animales que cazaban elaboraban su ropa o prendas de vestir y en cuanto fueron surgiendo los hombres también fue surgiendo su cultura.
 La cultura viscachani, fechada cerca de 7.000 a.C., es el primer grupo humano que ha dejado huellas arqueológicas de su actividad en nuestro territorio. Asentada en el altiplano paceño, en las cercanías de un antiguo lago glacial, pertenece al periodo pre-cerámico y pre-agrícola, lo que quiere decir que sus representantes no conocieron ninguno de estos desarrollos. Se cree que el asentamiento descubierto por los arqueólogos constituyó un taller. Este núcleo con una antigüedad de 10 millones de años antes de cristo, estaba ubicado en la región andina mas propiamente en la actual localidad de Viscachani, a unos 80 kilómetros de la Paz, a orillas de un lago que en los tiempos actuales desapareció.
Conocieron el tallado de piedras construyendo piezas con punta de hoja de laurel, Las piezas líticas encontradas son puntas de flecha del tipo "hoja de laurel", grandes y toscas, trabajadas por percusión, es decir, a golpes. Estas puntas se usaban en la caza, amarradas a lanzas arrojadizas.
Fueron también pueblos pescadores, cuyos descendientes se encuentran entre los urus y los chipayas.
Con el descubrimiento de Viscachani (La Paz) en 1954 por Dick Edgard Ibarra Grasso pareció ser que esta laguna de investigación fue superada; su publicación tuvo un efecto tan fuerte en la comunidad científica, escolar y pública, que Viscachani es conocido hasta ahora como el testimonio más antiguo de los antepasados de esta área. Los numerosos artefactos líticos ahí encontrados y la forma rudimentaria de algunos ejemplares, llevaron a ciertos investigadores a formular diversas interpretaciones.
De este yacimiento, se han recogido unas 12.000 piezas, que se guardan en el Museo Arqueológico de la Universidad de Cochabamba, y otros autores posteriores han recogido allí bastante más de 3.000 piezas.
Se cree que lo que todavía queda por rescatar  opor descubrir , supera en mucho a lo recolectado.
El yacimiento se presenta muy deteriorado, por razón de haberse arado el terreno y, eso al parecer desde hace unos 3.000 años, por lo cual no aparece estratigrafía.
 El lugar se encuentra situado en pleno Altiplano de Bolivia, en uno de sus pequeños macizos montañosos internos, a mitad de camino entre las ciudades de La Paz y Oruro, en la provincia de Sica-Sica del Departamento de La Paz. Su altura es de 3.830-40 metros sobre el nivel del mar. El yacimiento se encuentra situado en lo que ha sido ribera de un pequeño y antiguo lago glacial, hoy completamente desecado, lago que ha tenido su desagüe en el antiguo lago Michín, o sea el Poopó actual pero mucho mayor.
El yacimiento se compone de varias terrazas y en la más alta no se halla ninguna clase de puntas de puntas de lanza, sino sólo instrumentos de lascas toscas, raspadores y filos y muy  escasas hachas de mano.

LA CULTURA DE VISCACHANI

En este capítulo, sólo nos corresponde describir las culturas más antiguas que encontramos en Viscachani
a)    Cultura Viscachanense  I
 Instrumentos hechos exclusivamente en cuarcita verdosa, proveniente al parecer de vetas existentes allí mismo. Tamaño relativamente grande de los instrumentos, hechos en lascas unifaciales con nulo o escasísimo retoque; piezas hechas a  percusión directa, bloque contra bloque, o contra un yunque. Los tipos de instrumentos hallados son lascas muy variadas, e Informes o sea que no se persiguió hacer formas determinadas; raspadores abundantes varios; algunas hachas de mano de tendencia unifacial, hechas con una gran lasca; raederas varias y otras formas que podemos llamar filos; perforadores gruesos y cortos, etc. Faltan por completo las puntas de lanza. Se trata de una técnica de talla que se usa indistintamente para la extracción de lascas o el retoque de las mismas con percutor duro. Este retoque suele tener con objeto obtener una profunda escotadura o hendidura en el filo, por medio de un único lascado muy penetrante y marcado: Muesca clactoniense..
 Corresponde a los estadios I y  II de Mac-Neish. Semejante a un Musteriense de tradición Clactoniense de Europa y Asia que se  caracteriza, más bien, por un procedimiento de extracción de lascas que a menudo recibe ese mismo apelativo (técnica clactoniense) y que consiste en obtener piezas de gran tamaño golpeando con grandes percutores, en general pasivos 
 Las lascas así obtenidas se distinguen por el talón grueso, casi siempre liso o cortical, y con un contraconcoide muy prominente. Esta facies parecía extenderse por toda la Europa atlántica.
b)   Cultura de hojas de laurel o Viscachani  II

  Sus instrumentos más pequeños y son también casi siempre hechos en cuarcita verdosa, pero sin duda se trata de la emigración de un nuevo pueblo. Existen también una forma de clave arrojadiza algo curva, de poco menos de 20 cm. de largo. Es arma de caza, y es probable que se trate de copias en piedra de un arma similar de madera, que suponemos sería propia de la cultura con hojas de laurel
Aquí tiene lufgar la primera aparición de las puntas de lanza en Bolivia, y las puntas que la caracterizan corresponden, en la prehistoria del Viejo Mundo, al Musteriense superior o final del Norte del Cáucaso y Ucrania,contemporánea, más o menos, al Musteriense clásico de Europa Occidental, y lo mismo a las puntas de I rkust en Siberia. Se trata de las primeras puntas de lanza de piedra que aparecen en el mundo, y forman una especie de pre-proto-solutrense. Estas puntas, en Viscachani, son de varios tipos:

Puntas en forma de  hoja de laurel

Son la completa mayoría, tienen unos 6 -7 centímetros de largo por la mitad de ancho, y son bastante delgadas. Una minoría son unifaciales en parte. Su retoque, siempre a percusión (por golpes, no por presión) ha sacado astillas de piedra de un tamaño grande, de medio a un centímetro de ancho y largo variable.

Puntas asimétricas

Tienen una  escotadura lateral en la base, que llegan directamente a ser verdaderas puntas Sandía, con frecuencia con una pequeña hendidura de tipo Clovis en su base.

Puntas de base chata

 A veces tienen también la hendidura o aflautamiento de tipo Clovis. Esta punta se relaciona con restos de mamut y forma parte de un complejo de utensilios que incluye cuchillas prismáticas, lascas, raederas y objetos de hueso y marfil. Son  puntas lanceoladas de 7 a 15 cm de longitud, en cuya base se ha practicado una acanaladura que abarca un tercio del instrumento, con el fin de ser atada a un astil.
    Esta técnica se expande desde el 9.500 al 9.000 a.C., y se asocia a pequeñas bandas de cazadores de grandes herbívoros como el mamut
Todas estas puntas habrían sido hechas de lascas (provenientes de sus respectivos núcleos), por medio de una técnica que llamaremos  semi-levalloisiense

Puntas en forma de hoja de sauce

   Son trabajadas a presión, largas, algo angostas y gruesas (todas las anteriores son relativamente delgadas)
. Existen varios tipos de raspadores y variadas formas de raederas que posiblemente pertenecen a esta cultura. También aparecerían los primeros  buriles, según se advierte en la utilización de algunas hojas de laurel rotas.

Puntas de tipo ayampitín

   Aún hechas con las mismas técnicas que las anteriores, son de menor tamaño y suelen tener una antigüedad de  15.000 a 8.000 años antes de nuestra era.
   Se trata de una cultura de cazadores superiores, con lanzas o mejor jabalinas, arrojadas por medio del propulsor o estólica. la cultura ayampitinense supervivió

durante mucho tiempo, asimilando el arco y la flecha
. Sigue usándose la cuarcita verdosa, pero también aparece en uso en forma preponderante el basalto negro, y aunque en escasa proporción el sílex o pedernal (piedra de chispa) y también en menor cantidad la obsidiana verde (piedra cristalina volcánica). En las puntas, aparece un fino trabajo de la piedra, hecho a presión, con extracción de astillas de escasamente dos milímetros de ancho solamente, que recubre toda la pieza.
    Las puntas son de trabajo bifacial generalmente, pero las hay también unifaciales en proporción muchísimo menor. Las puntas en forma de sauce pertenecen a lo que se ha llamado la cultura de Ayampitín (Argentina), posterior ala de las puntas dehojas de Laurel.
Puntas de tipo Folsom
Según los hallazgos cazaban con lanzas de puntas finas y  con puntas de aspecto Folsom datadas entre  hace 10800 y 8.000 años.
   La Cultura Folsom es un nombre dado por los arqueólogos a una específica cultura arqueológica paleoamericana que ocupó gran parte de la Norteamérica central.
   La punta de proyectil estilo Folsom, como algunas encontradas en Viscachani, es de lo más sencillo o singular, tiene forma de hoja, retoque bifacial y una gran acanaladura longitudinal  en ambas caras, que ocupa, como mínimo, los dos tercios de la longitud total de la punta. La base es cóncava y tiene los terminales laterales largos, formando una especie de orejas, miden de 3  a 8 centímetros de largo y están retocadas por presión, El resultado de esto es una punta muy ligera y elegante, de cierto aspecto aflautado, apropiada para la cacería de ciertos animales.
Puntas triangulares
     Bastante alargadas pero sin pedúnculo, y en su lugar presentan dos aletas posteriores bastante grandes, de modo que entre ellas queda una fuerte hendidura en la base. Naturalmente hay unas cuantas formas de raspadores y lascas pequeñas.

martes, 11 de enero de 2011

Paleoindio en el Ecuador

LAS SOCIEDADES ABORÍGENES DEL ECUADOR.

La época aborigen es la primera etapa de la historia del Ecuador que inicio desde el momento en que aparecieron los primeros habitantes en su territorio, aproximadamente entre los años 15000 y 12000 A.C., y se prolongó hasta la llegada de los europeos, a partir de 1534. Los estudiosos han dividido esta larga etapa en varios periodos: Paleoindio o Precerámico (o edad de los recolectores), Formativo, Desarrollo Regional, Integración o Período Incaico. La época aborigen presentó desde formas de organización social basadas en asentamientos aislados hasta estudios superiores en los que las aldeas se convirtieron en verdaderos centros ceremoniales, ligados a la organización y el desarrollo de complejos sistemas agrícolas.

El Paleoindio.

En el periodo Paleoindio (10000-600 a. C.), etapa del hombre temprano, el escenario ecológico se caracterizó por tres acontecimientos principales: el levantamiento de los Andes, la concomitante actividad volcánica y las glaciaciones pleistocénicas, que sobrevinieron sobretodo en los Andes septentrionales más que en los meridionales. La cuarta y última glaciación, denominada Wisconsin, comenzó hacia el año 24000 a. C.; y se prolongó hasta el 16000 a. C.; el predominio de un riguroso clima, con temperatura de 6-7 grados centígrados y precipitaciones anuales de 100- 400 milímetros, fue la principal característica de éste período. Luego de un proceso de calentamiento generalizado del planeta, ocurrido entre los años 12000 y 11000 a.C., el clima mejoró notablemente, al punto de que aumentaron las áreas de bosque en detrimento de las del páramo, lo que hizo menos hostil la vida de ciertas especies animales y vegetales.

Entre el 10000 y el 8000 a. C. Tuvo lugar el final del Pleistoceno en los Andes y el inicio de un nuevo período geológico climático, el Holeceno, que fue una etapa de transformaciones intensas en la evolución paisajística de las regiones naturales que existen actualmente en el Ecuador.

Los pobladores tempranos:

Cazadores - recolectores.

De las evidencias descubiertas por los arqueólogos en los diferentes sitios excavados en el territorio ecuatoriano se ha podido inferir que la caza y la recolección fueron las formas de utilización de los recursos naturales de los primeros pobladores del Paleoindio. En la región interandina, los asentamientos de estos cazadores - recolectores fueron de carácter temporal y se desplazaron desde le norte, ocupando territorios que incluían el bosque montano y el páramo, los cuales constituyeron el inicio pisos ecológicos complementarios para la subsistencia. En la Costa, por el contrario, donde el control de los recursos era más variado, la pesca se unió a la caza y la recolección; los pobladores de esta región formaban bandas dispersas que, en ciertas ocasiones, se unían para la explotación de los recursos pesqueros.

La recolección en el Ilaló (provincia de Pichincha) y en Chobsi (provincia del Azuay), por ejemplo, incluyó frutas silvestres, que Ernesto Salazar detalla como “la uvilla”, el taxo, el nogal o “tocte”, la nigua, el capulí, granos de amarantáceas, como: El ataco, la “ashpa quinua”, el chocho. En comparación, el páramo ofreció pocos recursos alimenticios vegetales, pues su flora era más bien de carácter medicinal; y en cuanto a su fauna, se encontraron restos de venados, pumas, lobos de páramo. En cambio en Cubilán (en las provincias de el Oro y Azuay) los ocupantes de los campamentos - taller no tuvieron acceso a mayores recursos vegetales a causa de la geomorfología de la zona, por lo que se vieron obligados a obtenerlos en el bosque montano, rico en frutas silvestres.

La caza practicada por éstos habitantes tempranos se ha podido conocer por los restos de diversos animales que se han recuperado: zarigueya, conejo, puerco espín o erizo, cuy, perro, tapir o danta, venado, oso de anteojos y perdiz. Esta fauna - según señala Salazar - es considerada reciente u holocénica y su presencia indicaría que en el momento en que los primeros pobladores llegaron a estas tierras la megafauna había desaparecido, o bien que era tan escasa que resultaba mas rentable cazar especies modernas, como el venado, particularmente la especie paramuna de cola blanca. Los hallazgos de restos de estasa especies de altura dan cuenta de que el páramo se redujo a ser la fuente de proteína animal. Otro animal objeto de caza fue el oso andino, que habría habitado las estribaciones orientales de los Andes, al igual que la danta.

Al parecer los cazadores del ecosistema andino incursionaron más allá del páramo sólo esporádicamente y hasta la periferia de la selva tropical, pues para ingresar a la selva hubieran requerido de adaptaciones culturales y medio ambientales que no poseían. En el Litoral, en cambio, los asentamientos habrían tenido mas bien carácter permanente, como debió de ocurrir en las Vegas (provincia del Guayas), en donde sus habitantes se establecieron a lo largo de todo el año. Su movilidad habría sido mas bien restringida, pues siempre hubo recursos disponibles. La recolección de plantas y la caza de fauna diversa fueron tan variadas que permiten hablar de una “economía generalizada y de amplio espectro”, antecedente directo de la domesticación, etapa en la cual se aprendió a manejar y transportar especies vegetales de unos nichos ecológicos a otros, dando así inicio a la horticultura. Así mismo, los habitantes de Las Vegas se alimentaban con la fauna del mar, de los manglares y del interior, haciéndose con especies como “la corvina, el atún, la lisa, el peje-sapo, el róbalo, el pargo, etc., reptiles como la boa y la lagartija; y mamíferos como el zorro, la cervicabra, el conejo y el oso hormiguero; moluscos, como la concha prieta”. De la fauna terrestre destaca el zorro, animal del cual se consumía la carne y se usaba la piel, y cuyos dientes se destinaban a ofrendas funerarias.

Técnicas de caza y tipos de vivienda

Como cazador especializado, el habitante temprano de la sierra ecuatoriana conoció muy bien como se comportaban sus presas. Los instrumentos de caza más utilizados fueron las lanzas con puntas de piedra, aunque los cazadores también recurrieron a las trampas y a los acorralamientos, como en el caso de la caza del conejo, de la que también participaban mujeres y niños. Por los restos hallados en la cueva de Chobsi, se supone que el perro también participaba en la cacería; al parecer, fue muy eficaz para la caza de venados y para el acoso de animales de talla mayor. Entre los materiales disponibles para la fabricación de los instrumentos de caza destaca el basalto, que se utilizó en la manufactura de instrumentos grandes, y la obsidiana, par la talla de los más delicados. En la Costa, las técnicas de caza fueron menos sofisticadas que en la Sierra. Las puntas de proyectil se fabricaron en madera en el caso de Las Vegas, cuyos habitantes recurrieron, igual que los de la Sierra, al acorralamiento de animales, a las trampas o a los ataques sorpresivos a animales dormidos o enfermos.

Los cazadores - recolectores optaron por varios tipos de vivienda, desde el abrigo natural hasta casa construida. En el páramo se han encontrado abrigos rocosos y restos de refugios de madera en campo abierto, de estructura muy precaria, que se construían en pocas horas. También se construyeron chozas cubiertas con rama o con paja de cerro. En la Costa, Salazar señala que los habitantes construían “chozas de 150 a 180 cm de diámetro, con una “puerta” que se abría hacia el nordeste, construida como una colmena, con ramas flexibles unidas en la cúspide y con la pared cubierta de hierbas y ramas secas”.

Sitios arqueológicos del Paleoindio

Las evidencias obtenidas en los sitios excavados y ciertos hallazgos superficiales confirman la presencia de cazadores - recolectores tempranos en el territorio ecuatoriano, y han permitido afinar que su poblamiento comenzó con asentamientos en el callejón interandino.

Los vestigios de este poblamiento inicial se reducen en su mayoría a conjuntos de artefactos de piedra abandonados en los denominados “campamentos - taller”.

Según Salazar, las investigaciones arqueológicas no han proporcionado restos humanos en estos niveles de ocupación temprana, y es que los fósiles encontrados, a los que se atribuyó gran antigüedad, resultaron demasiado recientes, tal que es el caso del famoso cráneo de Punín (quebrada de Chalán - Chimborazo) y de los cráneos de Paltacalo, encontrados por Paul Rivet en la provincia de El Oro, y hoy en día atribuidos a una edad reciente (tal vez el período de Integración), así como del cráneo de Otavalo, correspondiente al milenio I a.C.

Ante el hallazgo de los restos de más de un centenar de individuos en las excavaciones del sitio denominado Ogse-80, de la cultura de Las Vegas, en la península de Santa Elena, donde se encontró un basural de 80 metros de longitud con vestigios de fauna, artefactos y enterramientos en su interior, es posible hablar de vestigios humanos más antiguos del Ecuador (datados entre los años 6300 y 4600 a.C), según afirma también Salazar.

El sitio de El inga (provincia de Pichincha) se encuentra en la base del cerro Ilaló, por su lado oriental, a 2.520 metros de altura, y ha sido datado hacia el año 7080 a.C, fue un campamento taller donde se llevaron a cabo diversas actividades, incluyendo la manufactura de artefactos.

Entre los utensilios encontrados durante las excavaciones realizadas por Robert E. Bell hay cuchillos, raspadores, buriles y puntas de proyectil, especialmente del tipo denominado punta de cola de pescado. Es muy difícil determinar la base de subsistencia de los habitantes de este sitio, debido a la ausencia de restos orgánicos. Sin embargo, por las plantas silvestres comestibles y otras de carácter industrial que existen hasta hoy, se puede afirmar que el bosque montano fue el que proveyó el grueso de su alimentación vegetal.

Chobsi y Cubilán han sido datados desde el año 8500 y 5585 a. C. La cueva de Chobsi, ubicada a 2400 metros de altura, fue excavada por Thomas F. Lynch, quien recuperó muestras de artefactos de piedra, restos de fauna e instrumentos de hueso, principalmente punzones y leznas. Se encontraron además, puntas de proyectil lanceoladas y pedunculadas, cuchillos, buriles y una gran variedad de raspadores, que parecen guardar relación con la tradición tecnológica del Ilaló. Los sitios de Cubilan, excavados por Matilde Temme están ubicados en el límite de las provincias Azuay y Loja, a 3100 metros de altura, en el subpáramo. Sus restos hablan de siete fogones, asociados a artefactos líticos como raspadores, puntas de proyectil, perforadores y resto de talla, lo que evidencia las actividades de taller.

Las Vegas es el sitio que ha recibido mayor atención de los arqueólogos. Datado entre los años 9050 y 4650 a.C., en él encontraron materiales culturales hasta 1.10 metros de profundidad, entre los que se incluyen restos de fauna marina y litoral, así como una industria lítica de horsteno y artefactos de hueso, concha y concentraciones de ocre. Lo componen 31 sitios, a los que Salazar ubica en las tres fases del complejo: Pre-Vegas, Las Vegas Temprano y las Vegas tardio.

El Formativo

El hombre temprano del actual Ecuador culminó el proceso de domesticación de plantas con el establecimiento de la agricultura como medio básico de subsistencia. Las ventajas que proporcionó la agricultura, sobre todo desde el punto de vista de la producción mayoritaria de alimentos, pesaron favorablemente en estas sociedades. Además, la presión demográfica sobre los recursos cada vez menores condujo al hombre a depender de una base de subsistencia menos aleatoria que la caza - recolección. Con el transcurso del tiempo, la agricultura aceleró su crecimiento demográfico generando, a la vez, una mayor densidad poblacional, que se manifestó en la formación de las primeras aldeas agrícolas. Así las sociedades se volvieron más complejas, notándose ya ciertos niveles de división del trabajo. Los grupos sociales empezaron a diferenciarse, y las técnicas utilizadas también respondieron a diferencias ecológicas. De todos modos, se mantuvo la estructura comunal y los vestigios hablan de una redistribución incipiente.

El periodo formativo (6000-500 a.C.) corresponde a sociedades más dinámicas e ingeniosas con una fuerte base agrícola, que gradualmente fueron extendiendo su esfera de acción por medio de relaciones comerciales a larga distancia. La concha Spondylus, por ejemplo, fue intercambiada desde épocas tempranas por los valdivianos con productos de las comunidades andinas o de las que habitaban en la ceja de la montaña. Su comercio se generalizó posteriormente, tanto en Meso América como en el Perú, esta concha denominada también mullo, es también una especie de las profundidades de los mares cálidos del pacífico oriental; su presencia y cantidad en las costas ecuatorianas desde Manabí hasta el golfo de Guayaquil obedece a la interacción entre la corriente fría de Humboldt y las aguas tibias del fenómeno de El Niño. Usada Como emblema ritual y objeto de sacrificio relacionado a la producción agrícola, especialmente del maíz, desde los andes septentrionales hasta los meridionales.

La existencia de esta gran cadena montañosa, la latitud en la que se halla el territorio ecuatoriano, la influencia del Pacífico y la presencia de la Amazonía generaron en el Ecuador las condiciones socioeconómicas - ambientales apropiadas para un desarrollo hortícola temprano, basado en el manejo de las plantas tropicales. Debido a esta multi variedad de ambientes, los agricultores incipientes pudieron aprovechar el área como un laboratorio natural para adaptar y desarrollar plantas que le fueran útiles como el maíz y el algodón. Esta fue también una de las áreas del Nuevo Mundo donde se desarrollaron técnicas de cultivo y preparación del suelo, muchas de las cuales se mantienen hasta el presente.

Principales Culturas del Formativo

En el período formativo los testimonios de la cerámica permiten una mejor comprensión de las relaciones más complejas que se establecieron entre el hombre y su entorno, detectándose con ello culturas tan sobresalientes como la de Valdivia Chorrera y Machalilla.

La cultura de Valdivia se asentó en la península de Santa Elena y es la cultura cerámica más antigua del Nuevo Mundo, su fecha más temprana se sitúa entre los años 3545 y 2000 a. C., en el sitio Real Alto. En cuanto a la extensión geográfica, sus asentamientos se ubicaron no solo en la península mencionada sino también en la isla Puná, en las provincias de el Oro y Manabí, y quizás en los limites meridionales de la provincia de Esmeraldas. La orientación económica de los valdivianos fue claramente agrícola (maíz algodón camote achira, maní, etc.). Según Salazar, la evidencia del cultivo del maíz obtenida mediante el análisis de fitolitos, en el mismo sitio de Las Vegas, es la más antigua que existe hasta ahora para el Ecuador y ha sido perfectamente corroborada por la información obtenida en las excavaciones de la aldea agroalfarera de Real Alto, en la que se encontraron evidencias de varias especies de maíz.

La cultura de Machalilla (3800-3200 a.C.) parece haber sido una filiación de Valdivia, por cuanto en ella también se han encontrado las características de ésta última. En tal caso, Machalilla, más que una cultura diferente, sería una fase intermedia entre Valdivia y Chorrera. El territorio sobre el cual se extendió esta cultura fue vasto, y por primera vez en el Ecuador se halaron vestigios de una misma cultura tanto en la Costa como en la Sierra (Cañar, Chimborazo, Loja, Cotocollao) y aún en la amazonía (Cueva de los Tayos), en donde se han descubierto conchas marinas de tipo Spondylus mezcladas con cerámica, lo que constituye un signo de interrelación de las diferentes culturas.

La Cultura Chorrera (3500 - 2500 a. C.) condensaría la interacción entre los diversos grupos sociales que habitaron en los variados ecosistemas del litoral, de la Sierra y seguramente también de la Amazonía; manifestaría un grado de desarrollo superior. En esta fase la actividad agrícola se habría intensificado y ampliado geográficamente: en las provincias de Esmeraldas, Manabí, Guayas, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Chimborazo, Cañar y parte de la del Azuay se detecta, en forma directa e indirecta, la presencia de Chorrera.

Las innovaciones culturales de distinto género que caracterizan a esta cultura aparecieron y se difundieron en las fases del formativo: ollas esféricas y delgadas de la cultura Machalilla, que reaparece en Cerro Narrio, y las botellas silbato de Chorrera, en donde también se ha detectado la presencia de obsidiana importada.

Las Culturas locales del Desarrollo Regional e Integración.

Para los dos mil años que transcurriendo desde el final del periodo Formativo hasta la conquista de los Andes por los incas, los arqueólogos han distinguido otros dos grandes períodos en el Ecuador: Desarrollo Regional e Integración (500 a.C - 1500 d.C.). En estos períodos tuvieron lugar fenómenos geográficos que se sintetizan en dos problemas esenciales: la evolución de la sequía en la Costa y los efectos de erupciones volcánicas en la Sierra. Estos fenómenos produjeron consecuentemente cambios en la evolución demográfica, migración de las poblaciones y transformaciones de las relaciones entre los habitantes y su entorno.

Las culturas que se desarrollaron en estos períodos abarcaron un ámbito territorial más amplio, evidenciando en la mayoría de los casos la existencia de una vida urbana estable, de una agricultura próspera, que recurrió a nuevas técnicas, como canales de riego, camellones y terrazas de cultivo, y de una variedad en la producción de artefactos, inclusive de metal. Existieron, además, sistemas de intercambio de productos, especialmente entre zonas geográficas con climas diferentes y posibilidades productivas complementarias.

Señoríos étnicos

Para el período de Integración, la arqueología ha detectado la consolidación de unidades políticas que se convirtieron en confederaciones más estables, organizadas mediante alianzas y relaciones de parentesco ampliadas, que constituyeron los llamados “cacicazgos”, “curacazgos”, o “señoríos étnicos”. El señorío étnico fue una organización social basada en unidades menores (compuestas aproximadamente por doscientas personas) denominadas ayllus. Este es un término quichua (quizá de origen cuzqueño) empleado para designar a una organización social que respondió -como afirma Segundo Moreno- a la progresiva organización del propio grupo a través de la poligamia, la descendencia bilateral, la vigencia de normas exogámicas y patrilineales o la dualidad en el ordenamiento de sus territorios, de sus grupos familiares o de sus concepciones religiosas. Los ayllus reprodujeron en una escala menor el control de diversas zonas productivas, con el fin de mantener una estructura de producción comunitaria.

La población de un señorío fluctuaba entre doscientos y mil doscientos habitantes. Estaba integrado por varias aldeas o llajtakuna, de una misma lengua o cultura, que se formaban mediante alianzas guerreras consolidadas luego por complejos sistemas de parentesco y de pertenencia étnica, lo que prevaleció inclusive, frente a un territorio delimitado. Por esta razón, y como bien añaden Moreno y Frank Salomon, un señorío no tenía un territorio con fronteras fijas pues estás eran inestables y sufrían constantes cambios.

Cuando se incorporaban nuevos territorios, éstos se convertían más bien en <<áreas de influjo>>.

La organización social

Entre los señoríos existieron algunos con una mayor complejidad organizativa, sobre todo en la región altoandina y en la zona comprendida entre el golfo de Guayaquil y la bahía de Caráquez. En una primera caracterización sobre su composición social Salomon habla de la élite indígena, como primer grupo, compuesto por los señores étnicos y sus parientes, quienes percibían un tributo en mano de obra para el trabajo de sus tierras (en el caso de caciques y principales), disponían de varios grupos familiares yanas y mindaláes y poseían varias mujeres. Un segundo grupo lo componían los artesanos y los comerciantes, que tenían un trato diferencial en el interior del curacazgo en tanto no tributaban en mano de obra. En el tercer rango se situaba la población común que constituía el grupo mayoritario que conformaba la llajtakuna, cuyos integrantes tributaban a su señor en mano de obra y en producto. En el nivel inferior de la pirámide social social se hallaban, las yanas, o población de sirvientes, que sufrían limitaciones en su libertad personal, dependían de su señor pero no integraban un grupo de parientes ampliado y no tenían acceso a ningún medio de producción. La relación que existía entre los nobles de diferente categoría igual que entre éstos y los <> consistía en un sistema asimétrico de reciprocidad y redistribución de bienes y servicios.

La organización política

El principio de la organización política de los señoríos étnicos fue un orden estable, para el cual no fue necesario que un jefe tuviera un dominio ilimitado sobre los demás. De acuerdo con la importancia del señorío y bajo un sistema un tanto complicado, existieron las diversas jerarquías cacicales: <> de autoridad regional, <> de los llajtakuna y <> de los ayllus. Estas autoridades étnicas tuvieron carácter hereditario y carecieron de un aparato formal de represión forzada.

El poder y la autoridad que representaron los señoríos étnicos se sustentaban en la capacidad de movilización de la mano de obra, obtenida como tributo y en la posibilidad de redistribuir bienes exóticos entre los pobladores, mediante el comercio dirigido y patrocinado por el grupo de los mindaláes, que eran mercaderes indígenas especializados a nivel interegional. En la Sierra, dependían de su cacique, que les brindaba protección. Su tarea principal consistía en proporcionar productos exóticos, necesarios para la afirmación de la autoridad y del predominio de sus protectores. Su función y su estatus quedaban, por tanto, supeditados al poder político, a pesar de la riqueza y los privilegios que su papel económico y social les proporcionaba.

La organización económica

Para lograr una correcta organización económica un señorío debía poseer, en primer término, un buen manejo y conocimiento del medio ambiente andino de manera que pudiera desarrollar un sistema de agricultura multiciclica en diversos pisos altitudinales contiguos, lo que significó el máximo aprovechamiento del entorno natural y el uso óptimo de la fuerza de trabajo.

Esta forma de utilización del espacio fue mucho más clara entre los cacicazgos que tenían sus centros poblados en la Sierra, de tal manera que -como explica Jean Paul Deler- utilizaron pisos desde los 3000 metros hasta alrededor de los 2000 en los valles interandinos o en las cejas de montaña. Para el callejón interandino, por ejemplo, Deler ha distinguido dos pisos principales: el del maíz, entre los 2400 y los 3200 metros de altura, y el de la papa, por encima de dicho límite.

Para la Costa, se distinguirían la flanja costera, con influencia marina, y la región interior, además están los valles de comunicación altos y secos, como por ejemplo el del Chota, y las laderas humedad o ceja de montaña.

Los tipos de intercambio que se efectuaban eran de proximidad (el trayecto de ida y vuelta se hacía en una o dos jornadas), de distancia mediana o interregional (en el caso de entornos geográficos y cultivos diferentes) y de larga distancia (de varios centenares a miles de kilómetros). Los dos primeros modos de intercambio han sido calificados como de tipo <>, es decir que concernían generalmente a los entornos de altitudes variadas, siendo éstas una condición esencial de la <>. En el caso ecuatoriano, Salomon ha utilizado el calificativo de <>, en contraposición al de <> preincaico del actual Perú, empleado por otros autores.

Estos intercambios se podían hacer, además, de manera individual o a iniciativa de grupos familiares. En el caso ecuatoriano, ejemplifica Deler, los habitantes de las tierras altas debían conseguir, por los medios más diversos, los productos que necesitan y no tenían: la sal, el algodón, el ají y la coca, principalmente. Así, los pastos iban a los lavaderos de oro del valle de Guáitara, recogían el metal y luego lo intercambiaban por el algodón que cultivaban las poblaciones situadas en las tierras más bajas. La gente otavaleña intercambiaba, sus productos por el algodón y la sal producidos en la parte mediana del valle del río Mira, y los habitantes de la región de Quito estaban en contacto tradicional con los yumbos de las pendientes occidentales, con los cuales cambiaban su excedente de maíz y de tubérculos por el algodón y el ají.

En el caso de los mindaláes éstos tenían acceso al tianguez -como se denominaba a los mercados que se celebraban en la Sierra- y a los puertos de la Costa, de este modo entraban en contacto con poblaciones campesinas, con las cuales intercambiaban sus productos (coco, sal, oro, chaquira), con lo que una parte del intercambio llegaba a los campesinos, ante la ausencia de un patrón de intercambio generalizado como la moneda, ciertos bienes locales adquirieron tal condición, como por ejemplo la coca en Pimampiro, o la sal en las salinas de Imbabura y Bolivar.

En la Costa, en cambio especialmente los cacicazgos de la península de Santa Elena (huancavilcas y manteños) desarrollaron una especial tecnología con la concha Spondylus, o mullo para la elaboración de la chaquira, y practicaron un comercio a larga distancia apoyados en una tecnología de navegación marítima.

Señoríos norandinos y territorio

Antes de la llegada de los incas, los señoríos se distribuyeron en el territorio del actual Ecuador de la siguiente manera: en el extremo norte, los quillacingas y los pastos, entre los ríos Chota y Guayllabamba, un conjunto de señoríos relacionados entre sí, los más importantes de los cuales fueron los caranquis, los cochasquíes, los otavalos y los cayambis, el señorío de Quito, constituido ya como un centro comercial, en el sur, los panzaleo, los píllaro, los sigchos y los puruháes, al sudoeste de Quito (zona tropical) tuvieron mucha importancia los yumbos, los cañaris se establecieron desde el nudo del Azuay hasta el sur, y en el extremo austral de su territorio se hallaban los paltas. En la Costa destacaron los señoríos de la Tolita y Atacames, el más importante en Manabí fue el Manteño, en la provincia del Guayas se asentaron los huancavilcas, los punáes y los chonos, y en la región amazónica vivían los quijos y los jíbaros.

Con respecto a Quito las investigaciones históricas muestran que sobresale como designación de un lugar poblado, como apelativo de un señorío étnico y, finalmente como denominación de una región que se amplío ostensiblemente en la época incaica. Su importancia económica y geográfica se debió a su situación privilegiada en el núcleo de un extenso complejo vial, a la existencia de un activo y permanente centro de intercambio económico (tianguez) y a su condición de residencia de los mindaláes, circunstancias todas ellas que coincidieron para hacer del Quito aborigen un enclave en donde concordaron factores económicos en el ámbito local e incluso interzonal.
A partir de estos elementos se confirma la hipótesis avalizada por Galo Ramón, que sostiene la existencia de diversos señoríos en la hoya de Quito y el funcionamiento de un gran centro de articulación interzonal, con lo que se desecha la idea mantenida por la histografía tradicional respecto a que toda la región interandina del actual Ecuador se constituyo en una sola unidad política y bajo un concepto étnico común como Quitu-Cara, Quitos o reino de Quito. Según Moreno, en forma ocasional se habría dado una integración de estos señoríos a modo de <> pero para defenderse de peligros externos como ocurrió, por ejemplo, frente a la penetración incaica cuando se aliaron los caranquis, los otavalos, los cochasquíes y los cayambis.

Época aborigen en el Ecuador

Períodos

Culturas

Principales rasgos

Paleoindio o precerámico
(10000 -6000 a.C)


Economía de simple cooperación: recolección, o caza y pesca.
Utilización de artefactos líticos (obsidiana basalto y pedernal).
Organización social: grupo u horda.
Campamento - taller de cazadores - recolectores.
Presencia de restos humanos: Los animales de Sumpa, en Las Vegas.
Sitios arqueológicos: El inga y el Ilaló (Pichincha); Cubilán
(Azuay y Loja); Chobshi (Azuay); Las Vegas (Guayas).

Formativo
(6000 -500 a.C)


  • Valdivia (Guayas, El Oro, Manabí, sur de Esmeraldas)

  • Cerro Narrío (Chimborazo)

  • Machalilla (Guayas, Manabí)

  • Correra (Costa)

  • Cotocollao (Pichincha)

  • Los Tayos (Pastaza)

Etapa de predominio agroalfarero: cultivos agrícolas organizados
(maíz, papa, fréjol, quinua, ocas) y aplicación de técnicas
decorativas en la alfarería (figurinas, botellas silbato). Vida
sedentaria. Formas aldeanas de doblamiento: viviendas de bahareque.
Contactos con Mesoamérica a finales del período.

Desarrollo Regional
(500a.C.-500 d.C)


  • La Tolita (Esmeraldas)

  • Tuncahuán (Chimborazo, Bolívar)

  • Cerro narrío (Cañar, Azuay, Loja)

  • Jama - Coaque (Manabí)

  • Bahía (Manabí)

  • Guangala (Guayas)

  • Jambelí (Guayas, El Oro)

  • Cosanga-Píllaro (Napo)

La agricultura es la actividad de producción básica.
Perfeccionamiento de técnicas de cultivo y aplicación del
calendario agrícola. Utilización de la coca con fines
ceremoniales. Mayor desarrollo de la alfarería. Empleo de moldes y
sellos para producción en serie. Surgimiento de la orfebrería
(oro, platino, cobre). Aparecimiento de centros urbanos.
Perfeccionamiento de la navegación. Desarrollo textil. Uso de las técnicas
positiva y negativa en la cerámica. Aleaciones de oro y cobre.
Aprovechamiento de la concha Spondylus con fines alimenticios,
suntuarios y de trabajo. Desarrollo de la industria lítica.
Elaboración de instrumentos musicales. Utilización del cobre. Cerámica
policromada, decoración biomorfa y geométrica. Técnica de
modelado para las estatuillas.

Integración
(500 d.C.- 1500 d.C)


  • Manteño - Huancavilca (Manabí, Guayas)

  • Atacames (Esmeraldas)

  • Milagro - Quevedo (Guayas, El Oro)

  • Cuasmal o Tusa (Carchi, Imbabura)

  • Cosanga- Píllaro (Carchi, Imbabura, Pichincha, Tungurahua,
    Chimborazo, Napo)

  • Puruhá (Chimborazo, Tungurahua, Bolívar)

  • Cara (Pichincha, Imbabura)

  • Paltas - Catamayo (Loja)

  • Fase Napo (Napo)

Formación de confederaciones con marcada estratificación
social. Agricultura: empleo de calendario, utilización de terrazas,
camellones y tarimas, sistemas de riego con reservorios y represas,
selección de semillas, diversificación de cultivos. Especialización
de la cerámica, que posibilita un intercambio comercial.
Manifestación del dualismo andino en sus representaciones
religiosas. Utilización de algodón con diversas técnicas en la
producción textil. Desarrollo de la orfebrería (cobre). Notable
progreso en la arquitectura: construcción de canales de riego y
aprovechamiento de tierras anegables para los cultivos.

lunes, 10 de enero de 2011

El hombre de Paiján

Se dice así a unos restos humanos cuya antigüedad es mayor a los 10 mil años. Paiján es una localidad del departamento de la Libertad, cuya capital es la hermosa ciudad de Trujillo conocida como la capital de la eterna primavera.


Primeramente Paiján fue estudiada por Rafael Larco Hoyle en la cual pudo encontrar unas piedras que sirvieron como punta de flecha de varios miles de años de antigüedad. Hoyle llamó a estos restos la “punta Paiján” . Entonces ya se empezaba a estudiar que esta zona fue habitada por los primeros hombres que llegaron al Perú desde el norte, siguiendo la ruta costera de Centro América, Colombia, Ecuador y el Perú.



Los expertos en climatología han llegado a descubrir que el paisaje del Perú en aquellos tiempos era muy distinto al actual, sabemos que el mar estaba más alejado, aproximadamente 200 metros menos profundo que en la actualidad. Actualmente sabemos que cada año el nivel del mar va aumentando debido al calentamiento global, pero hace 10 mil años el nivel del mar era menos profundo y fue en ese lugar donde se asentaron los primeros peruanos nómades de la época del paleolítico.



Estos primeros habitantes se organizaban en bandas es decir grupos muy reducidos, menos de 10 personas, donde el poder se concentraba en el más experto en dirigir la cazar, manejar las dificultades para sobrevivir y ser violento. Las bandas eran nómades es decir se desplazaban de lugar en lugar a fin de perseguir a su alimento, una vez que consumían todos los recursos que la naturaleza ofrecía en un lugar, dejaban esta área, para buscar otra y así volver a consumir todos sus recursos, por eso los economistas han llamado a este tipo de economía como predatoria.

Es decir los primeros habitantes no producían nada y sólo consumían aquello que la naturaleza producía. Claro que la riqueza del mar peruano hacía las cosas más fáciles y es por eso que los primeros hombres, se quedarían mucho tiempo en Paiján, ya que el recurso marino era abundante y no era tan necesario movilizarse a otro lugar, ya que la pesca daba todos los recursos necesarios para sobrevivir. Ahora la movilización si se haría necesario cuando ocurría el fenómeno del Niño, altamente destructor para los peruanos de todas las épocas.
La industria lítica de la costa norte se componía de puntas de proyectil triangulares, de bordes rectos o ligeramente cóncavos. Tenían pedúnculo en la base con que se las fijó a un soporte de madera para usarlas como arpón en la caza de grandes peces en los estancos. Por ellos son más grandes y agudas que las serranas.
Para la actividad doméstica utilizaron raederas, con que prepararon pieles, y denticulados que sirvieron como una especie de sierra. El registro de unifaces, artefactos de forma foliácea trabajados por una sola cara, sugiere que pudieron ser usados para raspar y cortar.
También debieron haber usado artefactos de madera y astas de venado que, con el tiempo y las condiciones medio ambientales, desaparecieron. La ausencia de raspadores indica que no existió la caza de animales mayores como cérvidos y camélidos.
Sitios de la tradición Paijanense han sido documentados en el área comprendida entre Lambayeque e Ica. Los sitios mejor estudiados se ubican en los valles de Chicama y Moche, (Cupisnique, Quebrada Santa María, La Cumbre, Quirihuac, Santo Domingo y Playa Grande), Casma y Ancón-Chillón en la costa central.

Para esta tradición se han definido campamentos, canteras y talleres. Los campamentos, instalados al aire libre, en abrigos rocosos o en cuevas, fueron destinados para la vivienda del grupo, donde desarrollaron sus actividades domésticas.
En las canteras, sitios de obtención de materia prima, los varones adultos transformaron la piedra en artefactos rudimentarios denominados bifaces. Posteriormente, en los talleres, se culminó el trabajo, transformando los bifaces en puntas de proyectil.
Durante el proceso para obtener bifaces se emplearon martillos de piedra o percutores (guijarros). Luego, para transformar los bifaces en puntas de proyectil usaron percutores de piedra y madera y finalmente retocadores.
El hombre de Paiján alcanzó hasta 1.68 m de estatura, tenía cabeza larga, rostro angosto y alto y abertura nasal estrecha. Enterraron a sus muertos en posición flexionada, recostados lateralmente, envueltos en esteras y, en algunos casos, colocados sobre brasas. Un colgajo de cuenta hecha con vértebra de pescado encontrado en uno de los entierros, sería la más antigua ofrenda funeraria en la cultura andina.

El hombre de Toquepala

En ls años 60 se descubrió una “cueva con pinturas rupestres” en el asiento minero de Toquepala, provincia y departamento de Tacna, cuya antigüedad se fechaba en 10 mil años.
La cueva aludida, conocida originalmente como Cueva del Diablo, había sido visitada por lo menos desde 1950. Sin embargo, sólo en 1963 Emilio Gonzáles García la descubrió científicamente.
El Museo Nacional de Antropología y Arqueología de Lima, con el apoyo de la Southern Perú Copper Corporation, realizó investigaciones arqueológicas entre 1963 y 1967.
La caverna y abrigo deben haber sido ocupados durante períodos de estación y al parecer nunca por un gran número de personas. Quizás por un grupo que se desplazaba continuamente o que reincidía en sus visitas.

La cueva tiene 10 metros de profundidad, 5 metros de ancho y 3 metros de altura.
En sus paredes se han encontrado pinturas rupestres, con diversas escenas de cacería, en las que se representan a cazadores acorralando y matando a un grupo de guanacos (camélidos sudamericanos silvestres).
Se denomina “chaco” a la típica táctica de cacería en los Andes. Los comuneros forman cercos humanos, acorralan a las bestias y luego las matan o capturan. Esto es claramente representado en la cueva de Toquepala.
Para realizar estas pinturas se han usado colores como el rojo, el amarillo, el verde y el negro. De acuerdo con el investigador Jorge Muelle, estas escenas habrían sido realizadas con el fin mágico de propiciar una buena cacería.
Se calcula su antigüedad en siete mil 600 años A.C. (antes de nuestra era) de acuerdo con los fechados radioactivos realizados por expertos en la materia.
UBICACION
Están ubicadas en las cercanías del Asiento Minero de Toquepala, a la altura del km 103 del ferrocarril de Ilo a Moquegua en los meridianos 7°38′ y 71°00′ de longitud oeste y los 17°30′ de latitud sur.
Zona enclavada en la Cordillera Occidental de los Andes a una altitud de 2,700 m.s.n.m. Dista 154 km en línea recta a la ciudad de Tacna.
DESCRIPCION
Las cuevas de Toquepala son producto de la erosión en una formación de roca arenisca.
La cueva ” Abrigo ” o ” Reposo ” de cimarrona no es mas que un forado profundo en la roca, de mas de 10m de largo, 5m de ancho, por 3m de alto.
Las paredes de la cueva sun comunes : roca viva, pero con una decoración excepcional para los ojos del observador, porque su interior está decorado con pinturas rupestres.
En estos refugios, durante las estaciones frías y cuando el hombre disponía de comida por un tiempo, debió pintar escenas que muestran su preocupación fundamental en la alimentación a través de la recolección.
Estos hombres primitivos tiraron sus desperdicios de comida en la misma cueva, los que con el tiempo formaron estratos.
Las pinturas rupestres de Toquepala presentan, como los demás descubrimientos de otras partes del mundo, un alto sentido animista, para propiciar la caza y los alimentos. Estas pinturas no solo fueron hechas por distracción ni por necesidad de expresar belleza, sino fundamentalmente, ( según los arqueólogos ), porque traía ” buena suerte ” pintarlas.
Hay representaciones de animales ( camélidos ) heridos, escenas rituales de la caza del huanaco; las principales escenas están hechas de agua y con pincel fino, y figuras aisladas hechas con los dedos y con pigmento de vehículo graso.
Los habitantes primitivos pensaban que tales imágenes se constituían en espíritus de animales reales, por lo cual, antes de realizar las faenas de caza, ensayaban lanzando vigorosamente sus proyectiles y lanzas sobre aquellas figuras. Esta rito, significaba para ellos, augurio de buena cacería y abundante alimento recolectado;” era como un pronóstico y un acto de magia”.
EL hombre DE toquepala".
Ubicación de las Cuevas.
Esta cueva y algunos otros abrigos situados a lo largo de la quebrada "Cimarrona" se encuentran en la ruta que, aún hoy, siguen los bajeros para conducir el ganado desde las alturas hasta los pastos naturales en las lomas de Ilo.
La Cueva Nº 1 de toquepala se encuentra en las proximidades del Km 160 del ferrocarril toquepala-Ilo; 23 Km al Sur de la Villa Staff, ciudad industrial de toquepala, provincia de Tacna, Distrito de Ilabaya, Dpto del mismo nombre, entre los meridianos 70°15' y 70°45'de longitud Oeste y los paralelos 17°15'y 17°20'de latitud sur y a 2,700 metros sobre el nivel del mar.
"toquepala forma parte de un gran complejo geográfico-cultural que incluye los departamentos de Tacna, Puno, parte de Arequipa y territorios de Bolivia y el norte Chileno. Este territorio, es aproximadamente el mismo que siglos más tarde tendría la cultura Tiahuanaco".

Descubrimiento de la Cueva.
El descubrimiento de esta antigua cueva, data desde diciembre de 1960, fecha en que Miomir Bojovich señaló el sitio; quién incesantemente comentaba: "Cerca de toquepala hay una cueva con dibujos, cuya edad se cuenta a mi parecer en miles de años.
Enseguida Bojovich, junto a su infatigable compañero Richard Lage, realizan el reconocimiento del lugar; para luego empezar las indagaciones en el campo arqueológico.
Posteriormente en 1961 la Cueva fue explorada por Emilio Gonzales García, que debido a sus esfuerzos, se obtuvo la datación radiocarbónica.

1. Aspectos geográficos de la zona arqueológica de toquepala.
Entrando a las cañadas profundas del espinzo interandino, toquepala ofrece a la vista de todos una topografía singular. toquepala se encuentra dentro de un paisaje que muestra cuestas de nieves y colinas en la proximidad de volcanes.
Desde la cueva se domina una amplia extensión de terrenos que se extiende hacia el mar, impresionante atalaya desde la cual sería posible mirar las playas de Ilo o Ite.
El clima de la zona es seco y frígido, sin embargo "testigos presenciales afirman que hasta hace ocho años, las precipitaciones han sido grandes, el pasto abunda y mucho antes de iniciarse el trabajo de la Utah la vida silvestre prosperaba".
La vegetación actual crece en una forma xerófila pobre, las condiciones ecológicas no parecen haber cambiado mayormente.

2. El Suelo Toquepaleño antes de la Remoción.
El suelo esta cubierto por materiales aluviónicos pobremente consolidados, pero no son visibles capas calcáreas.
Antes del cateo practicado por Emilio Gonzales García, no se advirtieron señales de remoción. Las capas culturales se presentan separadas por acumulaciones naturales de arena y arcilla y selladas finalmente por una capa de transporte eólico. El crecimiento del suelo ha sido lento, solo 1.80 metros en diez años, sobre un piso natural formado por arena fina, producto de la desintegración de la tola.

3. Investigaciones arqueológicas en toquepala.
A partir de setiembre de 1963, el museo nacional de Antropología y Arqueología de Magdalena, inició su programa de investigación arqueológicas en la zona de toquepala (Dpto de Tacna) bajo la dirección del Dr. Jorge C. Muelle y con el apoyo de la Southern Perú Cooper Corporation.

4. Corte Estratigráfico.
La zanja excavada, dejó al descubierto una superposición de capas o estratos, es decir una estratigrafía que muestran entre otras cosas tres capas de ceniza bien marcadas, signo evidente de la presencia del hombre, el único animal que descubrió el fuego.
El piso natural de la cueva, formado por arena finísima, producto de la desintegración de la misma roca arenisca, se encuentra a 1.70 metros de profundidad según indica el grabado. En esta situación asumimos que la capa de ceniza más profunda tenía que ser la más antigua, pero ¿en cuantos años?

Características de la Cueva.
La cueva de toquepala, es producto de la erosión en una formación de roca arenisca.
La cueva "abrigo" o "repaso" de cimarrona no es más que un forado profundo en la roca de metros de largo, 5 metros de ancho por 3 de alto; estas medidas de perfil y de planta han sido publicadas por Emilio Gonzáles y Richard Lage.
Las paredes de la cueva son comunes: roca viva, pero con una decoración excepcional para los ojos del observador, porque su interior está decorado con pinturas rupestres.
En estos refugios durante las estaciones frías y cuando el hombre disponía de comida por un tiempo, debió pintar escenas que muestran su preocupación fundamental en la alimentación a través de la recolección. Estos hombres primitivos tiraron sus desperdicios de comida en la misma cueva, los que con el tiempo formaron estratos.
Además de las pinturas rupestres existentes, en la cueva se han encontrado hasta 10 categorías diferentes de puntas de proyectil.

Carácter Mágico de las Pinturas de toquepala.
Las Pinturas rupestres de toquepala, presentan como los de las descubrimientos de otras partes del mundo, un alto sentido animista, para propiciar la caza y alimentos.
Estas pinturas no sólo fueron hechas por distracción, ni por necesidad de expresar belleza, sino fundamentalmente, según los arqueólogos traía "buena suerte" pintar estas escenas de cacería.
Los habitantes primitivos, pensaban que tales imágenes se constituían en espíritus de animales reales, por lo cual, antes de realizar las faenas de caza, ensayaban lanzando vigorosamente sus proyectiles o lanzas sobre aquellas figuras.
Este rito significaba para ellos, augurio de buena cacería y abundante alimento recolectado; "era como un pronóstico y un acto de magia".

ANTIGÜEDAD DE LAS CUEVAS DE TOQUELAPA.
Análisis de los restos a base del Carbono 14.
Hasta hace muy poco la Arqueología sólo podía decir que determinada cultura o determinado objeto era más antiguo o anterior a otra cultura u objeto, pero no podía decir en cuantos años. Se trataba simplemente de una cronología relativa.
Con el desarrollo de la energía atómica, los químicos descubrieron que sí era posible fechar los restos orgánicos a base del análisis del carbono.
El Dr. George Kubler, catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Yale, recomendó la ejecución de estos análisis al departamento de Geocronometría de la misma Universidad Norteamericana.
Los fechados de toquepala fueron hechos por el radio carbono, según el método del dióxido de carbono.
Es de saber que solo contados países y contados universidades pueden hacer este tipo de análisis. En el Perú todavía no es posible hacerlos por lo costoso de los laboratorios que se necesitan.

Investigaciones de el Abrigo Nº 2 de las Cuevas de toquepala.
En el año de 1963 se cumplió la segunda temporada de investigaciones, orientada, principalmente a la excavación del abrigo Nº 2 y a la exploración de las zonas de Quellaveco y Cuajone.
El abrigo Nº 2 se encuentra a un costado de la gruta principal (13 Kms. Al S.E. de la Villa "Staff" del campamento minero de toquepala).
Sus medidas son: 12 m. de largo; 5.50 m. de profundidad y a 4.65 m. de alto. Un pozo de sondeo excavado en el extremo sur de la planta tras penetrar completamente los sedimentos arqueológicos hasta una profundidad media de 80 centímetros, produjo algunos artefactos líticos, huesoso partidos de mamíferos y pocos restos vegetales.

MANIFESTACIONES CULTURALES DEL hombre DE toquepala.
Pinturas Rupestres de toquepala.
Hace aproximadamente 10 mil años que en toquepala habitó el primitivo hombre de Tacna, en su edad piedra. Las pinturas rupestres que han sido halladas demuestran que eran cazadores nómades y que tenían gran inclinación por el arte mobiliar y las prácticas rituales.
Jorge Guillermo Llosa, confirma la importancia de los referidos hallazgos cuando dice: "Las pinturas rupestres de toquepala sitúan al Perú en el nivel universal de los comienzos del arte pictórico".

Edad de las Pinturas.
Las capas de ceniza indican evidentemente ocupación humana y guardan relación con las pinturas que son obra indiscutible del hombre.
El fechado indica, en el mejor de los casos, que el hombre comenzó a usar la cueva de toquepala y prendió fuego por primera vez, hace aproximadamente 9,580 años antes de Cristo, con un margen de error de más o menos 160 años.
También el fechado indica que las cuevas de toquepala fue una de las ocupaciones humanas más antiguas en el Perú.
Todo hace suponer sin embargo, que esta morada prehistórica fue abandonada hace varios milenios y que si las pinturas no tienen la edad máxima de 9,580 años pueden tener cuando menos 5,000 años.

Periodos Culturales de la Cueva.
Roger Ravines, arqueólogo peruano, analizando las características de la cueva en base a los fechados del C-14, el abrigo Nº2 de toquepala, establece tres períodos o niveles para la historia cultural de la zona.
I. Nivel Inferior. O también llamado “Era de los Pintores”. Representa la ocupación más antigua del abrigo, comprendida entre los 6,700 y 5,900 años a.c., corresponde a un estrato que se caracteriza por la presencia de implementos líticos, de puntas foliáceas largas y anchas y raspadores.
Otros artefactos líticos que corresponden a este período son: perforadores, cuchillos y raederas. Agréguese a esto, panes de pintura y piedras pintadas, en lo que respecta a estas piedras pintadas, es necesario señalar que ellos son verdaderas “paletas de pintor”, o sea superficies donde depositó y preparo sus pigmentos.

II. Nivel Medio. O de la “prosperidad”. Comprendido entre 4,000 y 3,700 años a.c. es u nivel más conservado, muestra una cierta unidad en sus materiales. Se caracteriza por presentar puntas de proyectil foliáceas con retoque escamoso fino; puntas romboides de lados asimétricos y ligeramente curvos, también se hallaron cuchillos ovales y punzones.
La industria lítica esta caracterizada por el uso de rocas con estructura cristalina entre las que destacan riolitas, cuarzo cristalino y vidrios.
En esta época se aprecia, un notable enriquecimiento en la cultura material de los habitantes del refugio.
Así mismo se manufacturan objetos de hueso y aparecen las primeras manifestaciones textiles, en forma de tejidos de lanzada simples hechos con fibras no vegetales.
En este período se nota igualmente un mayor contacto entre la sierra y la costa, o al menos entre la costa y los ocupantes de toquepala.

III. Nivel Superior. Denominado período de los “Desarrollos Técnicos”. Comprendido entre 3,500 y 3,000 a.C. está representado por los estratos más recientes, o sea los últimos niveles de ocupación prehistórica.
Su industria lítica se caracteriza por el uso de rocas duras: riolitas, cuarzos, sílice, dacitas, etc.
Los artefactos característicos de este período incluye: puntas triangulares, puntas ichuña, puntas viscachani, puntas romboidales, raspadores, artefacto escotado o cóncavos, implementos denticulados (cepillos), machacas y perforadores con astilla.
También cabe señalar la presencia de huesoso trabajados, ornamentos de piedra pulida, panes de pintura, martillos de cantos rodados y fragmentos de hilo de lana, con vestigios de este último periodo, precerámico de la zona.
En base a la presente evidencia, podríamos concluir que en el área del extremo sur, sobre un lapso de más de 4 mil años, durante el periodo lítico hay una real continuidad cultural; lo que puede interpretarse como formas culturales diversificadas de una tradición común.

Niveles Culturales del Abrigo Nº 2.
La excavación señalo la existencia de 5 estratos arqueológicos y dos niveles culturales, cuya transición de uno de cultura fundamental, correspondiente al parecer a cazadores que registran una creciente aculturación.
a) La primera cultura documentada se manifiesta en los tres últimos estratos y correspondía a un complejo de cazadores, recolectores, cuya fuente económica principal parece devenir de la caza de mamíferos (guanacos).
La gente de esta cultura se habrían desplazado en ciertas épocas del año entre el altiplano y el mar.
En estas condiciones, toquepala representaría una zona de campamentos temporales. Sus contactos con el mar se manifiestan en la basura; con la presencia de algunos fragmentos de Mytilus Chorus.
Sus elementos más típicos con las puntas foliáceas con bordes aserrados y trabajadas muy finamente a presión, en rocas eruptas locales.

b) La segunda cultura aparece en los estratos superiores se nota en cambio en el tipo de implementos, con predominio de las puntas de proyectil pequeñas, de lados curvos y base escotada. Sin, embargo, subsisten las puntas lanceoladas y otras con péndulo. En su confección se utilizó de preferencia la diorita, el cuarzo y el ópalo.

RELACIONES DE LAS PINTURAS RUPESTRES CON EL ARTE MOBILIAR DE OTROS LUGARES.
Desde el punto de vista comparativo, el arte mobiliar Toquepaleño, parece tener cierta ascendencia con respecto a los cantos pintados que Max Uhle halló en los cementerios de Tacna y Arica en 1915.
En todo el sur del Perú existen numerosos abrigos y cuevas donde hay ejemplos de esta pintura rupestre andina como la de SUMBAY (Arequipa).
Relacionándolo con el arte mobiliar europeo, las placas pintadas de toquepala son parecidas a las “Auriñasenses” de España y “Solustrenses” de Francia.

SIGNIFICADO Y/O IMPORTANCIA HISTÓRICA DE toquepala.
Para mucha gente, toquepala es conocido como un poderoso centro industrial del cobre.
Pero pocos saben que toquepala es uno de los puntos de partida para investigar la antigüedad del hombre en nuestro país.
toquepala ostenta ser la zona donde habitaron unos de los hombres más antiguos del perú. Hace 9,580 años, hombres y mujeres vivieron de la caza y otras actividades, toquepala, es pues, una de las primeras culturas andinas y “quizás donde los tiempos de los cazadores-recolectores empezó a formarse allí una tradición común, una región, un territorio”.